6 consejos para mejorar tu pronunciación en el Speaking Exam de Cambridge

Lo más importante es tener en cuenta que en esta parte del examen lo que importa es la pronunciación y la fluidez, no el acento.

Como soy de Nueva Zelanda, tengo un acento que me distingue claramente de otros angloparlantes de todo el mundo. Tener acento no es un inconveniente; de hecho, forma parte de nuestra manera de hablar inglés y de lo que somos. Mientras hablemos de forma clara y comprensible, podremos comunicar nuestras ideas y pensamientos a los demás con facilidad.

La pronunciación, sin embargo, es importante porque es la forma en que articulamos cada sílaba de una palabra. Por ejemplo, si decimos “t-shirt” (camiseta)  en vez de “teacher” (profesor) cuando hablamos de nuestro profesor favorito del colegio, probablemente confundiremos al oyente

Entiendo, pero ¿cómo me ayuda eso exactamente en la prueba de expresión oral?

En la prueba de expresión oral, lo que cuenta es una pronunciación clara (no el acento). No se espera que suenes exactamente como un estadounidense, un australiano o cualquier otra nacionalidad, pero sí que se te entienda con facilidad y que controles la entonación, el acento y los sonidos individuales para ayudar a transmitir y comunicar lo que quieres decir con claridad.

Vale, pero ¿cómo hago todo eso?

Una buena pronunciación requiere paciencia y práctica. Aquí tienes 6 consejos para mejorar:

Escucha activamente:

Presta atención a cómo se pronuncian las palabras y las frases. Intenta escuchar las noticias en inglés, podcasts y ver películas o programas de televisión en inglés para familiarizarte con los sonidos del idioma. Imita la pronunciación, el ritmo y la entonación de las palabras o frases cortas que oigas. Concéntrate en acentuar las sílabas correctas y en utilizar la entonación adecuada (subidas y bajadas) al hablar.

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Practique con regularidad:

La práctica constante es fundamental para mejorar la pronunciación. Dedica un rato al día a practicar con un amigo, un familiar o un compañero de intercambio lingüístico (o incluso con tu perro). También puedes leer en voz alta o repetir palabras y frases que oigas mientras ves un vídeo o escuchas un podcast.

Grábate a ti mismo:

Utiliza tu smartphone para grabar tu discurso. Esto te ayudará a identificar las áreas en las que tu pronunciación necesita mejorar. Escuche las grabaciones y compárelas con las de hablantes fluidos de inglés. Identifica los sonidos específicos que te resultan difíciles y concéntrate en mejorarlos.

Pida ayuda:

Los comentarios constructivos pueden ayudarte a identificar los aspectos que necesitas mejorar, así que, si es posible, trabaja con un compañero de idiomas, un profesor o alguien que pueda proporcionarte comentarios sobre tu pronunciación. Pueden ayudarte a corregir tus errores y ofrecerte orientación.

Ve más despacio

¿Alguna vez has tenido problemas para entender los rápidos y confusos anuncios de los aeropuertos? Hablar demasiado deprisa puede provocar una mala pronunciación, así que habla más despacio y enuncia las palabras con claridad. Respira hondo y tómate tu tiempo.

Acepta tu acento:

Mejorar la pronunciación lleva tiempo, así que sigue practicando y se paciente consito mismo. Y, sobre todo, ¡acepta su acento! Si la gente te entiende en inglés y tú te sientes seguro y fluido cuando hablas, entonces tu acento no importa: créeme, con mi acento kiwi, ¡sé de lo que hablo!

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